¿Qué diferencia existe entre mareo y vértigo?

De entrada vértigo viene del latín “vertere” que significa dar vueltas, por tanto vértigo es la sensación de que el entorno o uno mismo está dando vueltas. Mareo es la sensación de mal estar, de inestabilidad, de tener ganas de vomitar pero vértigo, propiamente dicho, solamente es cuando uno tiene sensación de rotación o ve el entorno que da vueltas.

¿Por qué se producen los vértigos?

El sistema del equilibrio puede considerarse como un trípode en el cuál interviene por un lado la vista, por otro lado el sistema muscular de articulación y táctil y por otra parte el sistema que tenemos dentro del oído que es el sistema que llamamos vestibular, es decir hay tres circuitos que nos dan la sensación de rotación y otro, una zona más amplia en la cual nos da la sensación de desplazamiento anterior, posterior, lateral, etc.

Debemos considerar el sistema del equilibrio como si tuviéramos un ordenador central que sería el cerebelo y unos periféricos que nos dan la información. Estos periféricos son los que hemos dicho, es decir: la vista que nos da la situación de lugar, las articulaciones y la musculatura y el tacto de la planta del pie por ejemplo que nos dan la sensación de que estamos de pie y por otra parte el sistema vestibular en el oído nos dan las sensaciones de desplazamiento y de movimiento hacia delante y hacia atrás, hacia arriba o de rotación. Si todo esto coincide significa que el equilibrio es perfecto, en el momento que alguno de estos sistemas falla es cuando tenemos inestabilidad o incluso una crisis de vértigo, es decir, el ordenador central manda una información a los periféricos para que corrijan lo que está fallando y para corregirlo puede llegar a tener que hacer que la persona caiga al suelo debido a que no se puede sostener por que los periféricos precisamente fallan.

A partir de aquí distinguiremos entre vértigos centrales o vértigos periféricos, cuando hablamos periféricos se refiere a los vértigos que vienen dados sobre todo por el sistema vestibular que tenemos en el oído y vértigos centrales cuando falla el ordenador central. Hay cinco tipos de vértigos que pueden considerarse periféricos que son muy definidos, es decir, tenemos en primer lugar el vértigo paroxístico posicional benigno, que es un vértigo que tiene unas características especiales, es decir, aparece cuando nos tumbamos sobre un lado o nos levantamos súbitamente, pero que dura muy poquito aunque es recurrente. Tenemos la neuritis vestibular, que es una infección, por un virus probablemente, del nervio vestibular y esto da una gran crisis de vértigo inicialmente pero que va desapareciendo poco a poco y casi espontáneamente durante el mes siguiente, esto es producido por que este fallo que sería comparable al fallo del motor de un avión, es decir, el motor del avión falla de un lado el avión se tuerce pero el piloto lo vuelve a recolocar para poder aterrizar. La función del piloto la haría el sistema central para compensar el lado que está fallando. El tercer vértigo sería el vértigo conocido como Ménière, el Ménière necesita una serie de características para poder ser llamado así: tiene que haber, evidentemente vértigo, una pérdida de audición simultánea con el vértigo, que puede ser o no fluctuante un acúfeno casi coincidente con el vértigo y una sensación de plenitud en el oído; esto sería un Ménière clásico.

ORL

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